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NIKE y Steve Prefontaine, dos grandes, un legado.

NIKE y Steve Prefontaine, dos grandes, un legado.

Siempre he sido un amante de la historia y del origen de las cosas. Me gusta saber, tener datos y lo más importante compartir esas historias con algunos amigos, mientras nos tomamos unas cervezas.

 Hoy les quiero hablar de una de las marcas más importantes en el mundo del atletismo como lo es Nike, además de lo que significó el gran Steve Prefontaine para el nacimiento de la marca.

 Todo empieza gracias a la esposa del entrenador Bowerman que era una gran repostera en ese entonces. Gracias a ella no habríamos podido conocer el atletismo tal como es, vistoso y competitivo, en el que los corredores combaten contra el viento y los rivales, y no contra unas incómodas zapatillas.

Sin doña Bowerman, por lo menos, este deporte no hubiera evolucionado tan rápido como lo hizo a partir de los años 70. Entre sus postres favoritos estaban los gofres y tenía una buena plancha para hacerlos. Su marido, que un poco más y acaba con el matrimonio por desvivirse por el atletismo, se fijó un día en aquella máquina y vio la revolución en los pies de sus corredores.

 Su esposo no era otro que el legendario Bill Bowerman, quizá el mejor entrenador que ha tenido el atletismo de Estados Unidos. Además de formar a 33 atletas olímpicos, vivió obsesionado con hacer más fácil la trayectoria de sus atletas en la pista. Bowerman, tenía una frase legendaria, mientras recibía atletas en la Universidad de Oregon: «Dios determina lo rápido que vas a correr. Yo solo puedo ayudar con la mecánica»

En ese entonces, las zapatillas de correr era un obstáculo y se convertían en una limitante para lograr mayor velocidad. Razón por lo cual el entrenador Bowerman usaba su tiempo libre probando nuevos materiales y diseños para aligerar el peso de la zancada contra el suelo.

 

Mientras Bowerman innovaba, un exatleta suyo, Phil Knight, se dio cuenta de que las cosas le irían mejor en los negocios que sobre la pista, por lo que decidió comercializar las zapatillas japonesas Onitsuka Tiger en los Estados Unidos.

Dio unas cuantas a Bowerman para que las vendiera a sus corredores, pero la respuesta de Bowerman fue otra: le pidió ser su socio y le dijo cómo las mejoraría.

 

En 1964 crearon Blue Ribbon Sports, una filial de Tiger. Ambos pusieron 500 dólares e hicieron un primer pedido de 300 pares, obteniendo en su primer año 8000 dólares. A partir de ahí, comenzaron a gestar su propia empresa. En 1968, tras decenas de prototipos, se lanzó el primer diseño de Bowerman: las Onitsuka Cortez, siendo un éxito total, generando ventas por 800.000 dólares.

 

Bowerman y Knight tenían un material y unos diseños revolucionarios, un éxito temprano y muchas ideas en mente. Todo lo necesario para acabar de triunfar. Y lo hicieron. En 1971 un estudiante les diseñó el Swoosh, el logo de su futura empresa, por 35 dólares. Las relaciones con Onitsuka Tiger se rompieron y en 1972, tras pensar mucho en el nombre que substituiría a Blue Ribbon Sports, conjugaron una nueva marca que honrara a los atletas: NIKE, la diosa griega de la victoria.

LLEGA PREFONTAINE A LA HISTORIA…


No podemos hablar de la firma de Oregón sin hablar de uno de los mejores atletas que ha tenido Estados Unidos a lo largo de toda su historia. Uno de los pocos corredores capaces de simultanear los récords existentes entre las seis distancias que oscilan entre los 2.000 y los 10.000 metros.


Hablar de Steve Prefontaine es hablar de uno de los ídolos del atletismo, no solo durante la década de los 70, sino en toda la historia del deporte.

Bill Bowerman y Steve Prefontaine estaban obligados a trabajar juntos. Eran la unión perfecta para el atletismo y lo cierto es que el atleta no tuvo ninguna duda a la hora de escoger a la Universidad de Oregón con el fin de entrenar bajo el mandato de uno de los entrenadores más laureados del mundo, pese a que todos los entrenadores EE. UU se estaba peleando por hacerse con sus servicios.

Era incapaz de ceder un centímetro a sus rivales en cada una de las carreras, Steve Prefontaine era la viva imagen de lo que era Nike.

 

En 1973 Prefontaine iba a calzar por vez primera unas nuevas zapatillas. Se trataban de unas ‘Nike Pre Montreal’, pensadas y diseñadas para él, de ahí que llevaran el sufijo de ‘Pre’. Se trataba de unas zapatillas de una sola pieza y sin costuras que combinaban el verde y el amarillo, los colores de la Universidad de Oregón.

 

Fue así como Prefontaine se convirtió en icono y en primer deportista patrocinado por Nike. Las zapatillas que Prefontaine popularizó llevaron el nombre de Oregon Waffle (gofre en inglés) y en los Juegos Olímpicos de 1976 ya eran mayoría entre los atletas estadounidenses. Quien no las pudo calzar fue el propio Prefontaine, que falleció en el referido accidente de coche que sesgó su vida con apenas 24 años mientras se preparaba para los que iban a ser sus Juegos. “Se ha muerto el alma de Nike”, sentenció Bowerman.

 “Para mí el mejor ritmo es un ritmo suicida. Cualquier día de carrera es un gran día para morir.”, Steve Prefontaine.

 

Si les gusto el artículo, sería bueno que lo compartieran.

                                                                                                         ORTEMAN10

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